¿Cuánto es una legua?
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Una legua castellana son 5.572,7 metros: 20.000 pies, una hora de camino a buen paso. Por qué hubo tantas leguas como reinos, la legua del mar, las botas de siete leguas y las 20.000 leguas de Verne, que son 80.000 km.
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Una legua castellana son 5.572,7 metros, unos 5,6 kilómetros: veinte mil pies castellanos. Es la legua «común» que se usó en España desde 1568 hasta el sistema métrico, y la que aparece en los caminos, en los pleitos de lindes y en el Quijote. Pero ojo, porque es una medida tramposa: la legua nació como lo que se anda en una hora, y cada reino, cada siglo y cada oficio tuvo la suya, de los 2,2 a los casi 7 kilómetros.
El círculo del mapa tiene una legua de radio desde el kilómetro cero de la Puerta del Sol: su borde norte pasa casi por la plaza de Castilla. Este artículo forma parte de las unidades de distancia y de dónde vienen; sus parientes más cercanos son la milla —la legua común eran cuatro millas castellanas— y el pie, del que estaba hecha. Si solo quieres el número, el conversor de distancias pasa leguas a millas o a lo que haga falta.
Una hora de camino
La legua no mide el cuerpo, como el pie o el palmo, sino el tiempo. Es la distancia que una persona recorre andando en una hora, y por eso fue la unidad natural de los caminos durante siglos: decir que el pueblo de al lado está a dos leguas era decir que llegabas en dos horas. La palabra viene del latín tardío leuga, que los romanos tomaron de los galos: es una de las pocas unidades europeas de origen celta.
Esa definición tiene un problema evidente: no todo el mundo anda igual, ni por el mismo terreno. Una persona camina a unos 5 km/h en llano; la legua común de 5,57 km es, por tanto, una hora a buen paso, y cuesta arriba o por un camino de herradura se quedaba larga. En el campo de México todavía se oye la legua con su sentido original, el de una hora de camino, de modo que mide más en el llano que en la sierra.
Tantas leguas como reinos
Como cada sitio fijaba su hora de camino, las leguas oficiales van de punta a punta:
| Legua | Cuánto medía | Dónde y cuándo |
|---|---|---|
| Leuga gala | ~2,2 km | La Galia romana: milla y media romana |
| Legua métrica francesa | 4.000 m | Francia, 1812-1840; la de Julio Verne |
| Legua legal castellana | ~4.180 m | 5.000 varas; la abolió Felipe II en 1568 |
| Legua mexicana | ~4.190 m | Nueva España; casi igual que la legua legal |
| Legua inglesa | 4.828 m | Tres millas; casi solo en la literatura |
| Legua argentina | 5.000 m | Redondeada por ley en 1878 |
| Legua marina de 20 al grado | 5.555 m | Tres millas náuticas |
| Legua común castellana | 5.572,7 m | 20.000 pies; España, 1568-1849 |
| Legua marina de 17,5 al grado | ~6.350 m | La de las cartas españolas de los siglos XVI-XVIII |
Que en España convivieran dos leguas oficiales no era una rareza, era lo normal. La legua legal (5.000 varas, unos 4,18 km) era la de los tribunales y los documentos; Felipe II la abolió en 1568 y dejó la legua común de 20.000 pies, aunque la vieja siguió viva muchos años en la costumbre. La nueva salía exacta en cualquier unidad castellana: 20.000 pies, 6.666 varas y dos tercios o cuatro millas castellanas de 1.393 metros.
La legua del mar
En el mar la legua se ató pronto a algo más fiable que las piernas: el grado de meridiano. Los pilotos españoles de los siglos XVI y XVII contaban 17,5 leguas por grado, unos 6,35 km cada una, y Felipe V mandó en 1718 usarla en las escalas de los mapas. A finales del XVII ya se imponía la de 20 leguas al grado: tres millas náuticas, 5.555 metros, casi idéntica a la legua común de tierra. Carlos IV terminó de cuadrar las dos con una real orden del 26 de enero de 1801, que fijó una sola legua de 20.000 pies para el camino y para el mar.
Las botas de siete leguas y las veinte mil leguas de Verne
La legua sobrevive sobre todo en los libros. Las botas de siete leguas son de Pulgarcito, el cuento de Charles Perrault de 1697: con la legua francesa de su época, cada zancada del ogro cubría unos 28 kilómetros; con la castellana, 39 kilómetros, casi lo que hay de Madrid a Aranjuez en línea recta, de un solo paso.
Y luego está el malentendido más famoso de la literatura de aventuras. Veinte mil leguas de viaje submarino (Julio Verne, 1870) no habla de profundidad: es la distancia que recorre el Nautilus. Verne usaba la legua métrica de 4 km, así que el viaje son 80.000 kilómetros, dos vueltas al mundo bajo el agua. La mayor profundidad que alcanza el submarino en la novela son cuatro leguas, 16 km, que ya es bastante: la fosa de las Marianas tiene unos 11.
Cuántos kilómetros son X leguas
Con la legua común castellana de 5.572,7 metros, y con el círculo ya dibujado cuando la distancia cabe en un mapa:
| Leguas | En kilómetros | Qué es |
|---|---|---|
| 1 legua | 5,57 km | Una hora de camino a buen paso |
| 2 leguas | 11,1 km | Una mañana de recados al pueblo de al lado |
| 7 leguas | 39 km | Una zancada de las botas del cuento |
| 10 leguas | 55,7 km | Una jornada larga de viaje a pie |
| 100 leguas | 557 km | Algo más que Madrid–Barcelona en línea recta (505 km) |
| 20.000 leguas de Verne | 80.000 km | Con su legua de 4 km: dos vueltas al mundo |
¿Se sigue usando la legua?
Oficialmente, no. España adoptó el metro con la Ley de Pesas y Medidas del 19 de julio de 1849, y con ella desaparecieron la legua, la vara y el pie castellano, aunque la implantación real del sistema métrico se arrastró hasta cerca de 1880. Pero la legua dejó huella en la toponimia y en el habla: el barrio de La Legua, en Santiago de Chile, está a unos seis kilómetros de la plaza de Armas, y «se nota a la legua» sigue significando que algo se ve desde muy lejos.
En el resto de Hispanoamérica la legua aguantó más y, como en España, cada país la redondeó a su manera: Argentina la fijó en 5.000 metros en 1878 y en el campo argentino y uruguayo todavía se dan distancias en leguas y en cuadras. Si alguien te dice hoy que un sitio está a una legua, lo más prudente es entender «una hora andando» y no tomarse los 5.572,7 metros al pie de la letra.
Preguntas frecuentes sobre la legua
- ¿Cuánto es una legua en kilómetros?
- La legua común castellana son 5,5727 kilómetros (5.572,7 metros), es decir, 20.000 pies castellanos. Es la que se usó en España de 1568 a 1849. Otras leguas medían distinto: la legal castellana unos 4,18 km, la inglesa 4,83 km, la francesa métrica 4 km y la argentina 5 km.
- ¿Por qué se dice que una legua es lo que se anda en una hora?
- Porque ese es su origen: la legua medía el tiempo de camino, no el cuerpo. Era la distancia que una persona recorría andando en una hora, y por eso variaba de un sitio a otro. La legua común castellana, de 5,57 km, corresponde a una hora a buen paso.
- ¿Cuántos kilómetros son siete leguas?
- Con la legua castellana, unos 39 kilómetros; con la legua francesa de la época de Perrault, que es de donde vienen las botas de siete leguas del cuento de Pulgarcito (1697), unos 28.
- ¿Cuánto son las veinte mil leguas de viaje submarino?
- Unos 80.000 kilómetros, porque Julio Verne usaba la legua métrica francesa de 4 km. El título se refiere a la distancia que recorre el Nautilus, no a la profundidad: son dos vueltas al mundo. La mayor profundidad de la novela son cuatro leguas, unos 16 km.
- ¿Cuántas millas tiene una legua?
- En el sistema castellano, una legua común eran exactamente cuatro millas castellanas de 1.393 metros. Con las unidades inglesas, una legua son tres millas terrestres (4.828 m), y en el mar, tres millas náuticas (5.556 m).
- ¿Cuándo dejó de usarse la legua en España?
- Dejó de ser legal con la Ley de Pesas y Medidas del 19 de julio de 1849, que adoptó el sistema métrico, aunque la implantación real se alargó hasta cerca de 1880. Hoy solo sobrevive en expresiones como «se nota a la legua» y en algunos topónimos.
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